Ascender todo el Valle del Cuco a través de la carretera que
lo surca haciendo una breve parida en cada pueblo para conocerlo. En San Llorente, última
localidad del Valle, tras la parada de rigor seguimos por la carretera hacia Encinas de Esgueva.
A los pocos metros tomaremos el primer camino (Vereda del Camino Real de Burgos) que aparece a
mano derecha y que nos lleva a la Fuente de Isarrubias,o Jarrubias, donde se encuentra el
nacimiento del Arroyo del Cuco.
En el trayecto nos encontramos con numerosos manantiales, localizados en las laderas,
donde el agua fluye con claridad y frescura. Son la Fuente de los Enfermos con seis caños,
desde donde se puede ir al Municipio de Corrales de Duero, cuya distancia es de tres
kilómetros. Como punto de descanso del recorrido se puede tomar la Fuente de San Bartolomé,
que presenta un arco construido en piedra a través del cual mana el agua. Al lado de este
espacio hay un bosque de encinas que ofrece cobijo del sol que acecha en las horas punta,
y justo enfrente se puede ver un chozo de pastor en medio de una tierra de cultivo, su
estructura es de piedra de forma cónica que ofrece cobijo de la lluvia y el viento. A
continuación tomaríamos el camino de la Ermita de la Zarzuela que pertenece a Valdearcos
de la Vega y acabaríamos en Bocos de Duero, en el Pico de Bocoa. Este páramo se encuentra
situado al lado del pueblo y desde su cima hay una amplia vista que abarca el Valle del río
Duero y la desembocadura del arroyo del Cuco, situado en una chopera de repoblación. Desde
aquí lo ideal sería retomar el camino del Canal que nos lleve hasta Curiel para así descubrir
sus encantos y continuar hasta el pico de las Pinzas desde donde la vista alcanza más allá de
lo que desarrolla tu imaginación.
|